Bilbao ha evolucionado a una velocidad estrepitosa y de dedicarse prácticamente por completo a una industria pesada que trajo consigo un soporte económico envidiable, ha pasado a trabajar en otros sectores como la ingeniería (ahí tenemos Petronor y su refinería del petróleo) y el de investigación. Sus calles se han convertido en continuas galerías de arte y se ha hecho una apuesta clara por fomentar la cultura entre los ciudadanía. Así, los museos de la villa exponen con continuidad colecciones maravillosas y son muchas las personas que han empezado a interesarse por la arquitectura y el arte de calidad. ¡Hay mucho que aprender!
La mejora de las comunicaciones ha sido clave en esa revolución del conocimiento. Hoy, la Paloma (aeropuerto diseñado por Santiago Calatrava) permite que los bilbaínos viajen directamente a gran parte de las más importante capitales mundiales, lo que ha hecho posible que la villa se muestre al mundo, pero también que aprenda de él. Viajar es conocer y conocer es mejorar, y Bilbao eso lo tiene claro.
Asimismo, conocimiento e Internet son dos conceptos que van de la mano. De esto modo, a día de hoy resulta prácticamente imposible encontrar a un bilbaíno (y ciudadano del primer mundo, tampoco vamos a ponernos medallas) que no disponga de un ordenador en su casa, con el que pueda comunicarse con sus amigos, comprar música, ver películas y resolver dudas. Vamos, que si la gente no está informada es porque no pone interés.
Y que decir de lo beneficiosa que ha sido la informática en la medicina. También para los más pequeños. Aunque parezca mentira, hoy pueden operarte en el hospital de Basurto mientras un equipo médico de Houston sigue paso a paso todo el proceso quirúrgico a través de videoconferencia. Da mucha tranquilidad.
Apuesta por la investigación
Los 2782 millones de euros que la Comunidad Autónoma Vasca destinó en 2008 -este gasto representa el 4,1% del PIB- a actividades para la innovación tecnológica dan buena cuenta de que se está invirtiendo de la manera correcta dinero, tiempo y personal en investigación. Esa es la principal función del Parque Tecnológico de Bizkaia -se inauguró en 1985-, que gracias a una gran concentración de empresas innovadoras que dedican más de un 10% de sus inversiones a I + D + i, se ha convertido es un referente en investigación, desarrollo e innovación de Euskadi. Todo un logro.
Las cuestiones mencionadas en las líneas anteriores son un claro ejemplo de que, a pesar de que aún queda un largo camino por recorrer, Bilbao ya ha avanzado mucho. El progreso no está ahí por casualidad. Más bien, es una consecuencia clara de la investigación continua en los distintos ámbitos de la sociedad, que han ayudado a la villa a convertirse en la ciudad competitiva que es hoy. Las cosas se están haciendo bien.