
Bilbao tiene una importantísima tradición industrial, no es ningún secreto. Basta con remover en la hemeroteca para comprobar cuánto ha cambiado la villa en los últimos treinta años. ¡Demasiado! Y es que grúas enormes, ferrocarriles, trabajadores y barcos y más barcos adentrándose en el Nervión han sido sustituidos en la última época por enormes parques, equipamientos modernos y turistas de paseo por la zona. ¡Hasta la vista, industria pesada!












